Entrega · Solventum
Código: Cirugía del Futuro
Una sala de aprendizaje que su equipo puede montar y correr sin nosotros, y que al terminar entrega el registro de lo que respondió cada médico.
Las piezas físicas y la metodología clínica de Nathalia, más la capa digital que las conduce: cinco cámaras con su secuencia de trabajo, sus candados y su contenido.
La voz del Guardián recibe a los equipos, les dice qué hacer en cada paso, los empuja cuando llevan dos minutos atascados y cierra cada cámara con la retroalimentación clínica.
Cada médico entra desde su propio celular y recibe un puesto en la tripulación. Nadie se queda mirando cómo otro escribe.
El tablero muestra el avance en vivo y, al terminar, exporta un archivo con lo que respondió cada equipo, en cuánto tiempo y con cuántos aciertos.
Un televisor en la entrada con el marcador de la sala, y uno por cámara con el cronómetro y la información de esa estación. Se abren una vez y no se vuelven a tocar.
En la tablet de la mesa. A partir de ahí sus nueve integrantes se conectan desde el celular y el sistema les reparte los puestos de tripulación.
Cada equipo empieza en una cámara distinta y todos corren su bloque de doce minutos a la vez. Su facilitador lo pone en marcha desde el tablero.
Cuando el reloj llega a cero, todas las pantallas lo avisan. El facilitador pulsa Rotar y los equipos avanzan. En setenta y cinco minutos, cuarenta y cinco médicos han pasado por las cinco cámaras.
Un archivo con el detalle de la sesión, listo para el informe.
| Pantalla | Dirección |
|---|---|
| Tablet del equipo | maquina-del-tiempo.iconeialabs.com |
| Celular de cada médico | maquina-del-tiempo.iconeialabs.com/movil |
| Televisor de la entrada | …/camara?modo=portal |
| Televisor de cada cámara | …/camara?modo=camara&e=E1 … E5 |
| Tablero del facilitador | maquina-del-tiempo.iconeialabs.com/tablero |
Código de acceso de los participantes:
HORA-DORADA-26. Se cambia cuando quiera, sin volver a publicar nada.
La clave del facilitador —la que maneja el circuito y permite reiniciar un equipo— se entrega aparte y no se comparte con los participantes.
El contenido clínico vive en el servidor, separado del juego. Corregir una pregunta, cambiar un código o añadir una cámara no obliga a rehacer la aplicación ni a reimprimir la sala.
Y el mismo montaje sirve en Bogotá, en Medellín o en Cali. Lo que viaja son las piezas y los televisores; el resto ya está en línea.
Allí los equipos llevaban la cuenta en cuadernos de papel y lo digital solo recibía códigos al final. Aquí la sala conduce, mide y deja registro: quién participó, qué respondió, cuánto tardó. Eso es lo que convierte una activación en un programa que se puede repetir y demostrar.